JHOVANNA CRESPO


Nací en Cuenca, en el seno de una familia con una larga tradición en el arte de la joyería. Desde muy pequeña, supe que mi camino sería diferente. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me fascinaba contemplando piedras preciosas y semipreciosas, explorando sus colores, formas y aprendiendo sus curiosos nombres. Había algo en estos tesoros naturales que me cautivaba profundamente.
Esta no era una afición pasajera. Crecí rodeada del oficio, observando cómo las manos expertas de mi familia transformaban metales y gemas en piezas de arte. Ese ambiente marcó mi sensibilidad estética desde temprana edad.
INICIOS EN LA JOYERÍA


Durante mis años universitarios, tuve la oportunidad de desarrollar un proyecto que cambiaría mi vida. Decidí combinar mi lado objetivo y analítico con mi fantasía creativa —cualidades que considero innatas en mí— para hacer realidad un sueño: mi propia galería de joyas. Así nació Spondylus Jewelry&Gallery.
El nombre no fue una elección casual. Al estudiar la historia de la joyería, descubrí que, en sus inicios, los humanos utilizábamos elementos naturales, minerales y animales como ornamentos personales para reforzar nuestra imagen y personalidad. Entre estos tesoros, Ecuador ofrecía la majestuosa Concha Spondylus, con su extraordinaria variedad de colores y su importante rol en la economía ancestral de nuestro país. Esta concha tenía además una estrecha relación con la fertilidad en las culturas precolombinas.
Vi en la Concha Spondylus la raíz misma de la joyería y sus orígenes. De ahí el nombre de mi galería, donde busco deslumbrar tanto a clientes nacionales como extranjeros con diseños innovadores elaborados con piedras legítimas.
Mi proceso creativo
Cada joya que creo lleva una parte de mí. Al principio, me costaba mucho desprenderme de ellas porque cada pieza representaba un momento significativo de mi vida, una emoción o una vivencia personal. La inspiración puede llegar en un día alegre o en uno gris; ambos estados de ánimo tienen su propia magia creativa.
Con el tiempo, he aprendido que compartir estas creaciones es también compartir esas historias con quienes aprecian el arte de la joyería. Me gusta pensar que mis piezas continúan su historia en las manos de quien las adquiere, sumando nuevos capítulos a su existencia.
Reconocimientos que fortalecen el camino
Mi trabajo ha sido reconocido en diferentes espacios, lo que me ha permitido validar mi visión creativa. En 2017, recibí la medalla CIDAP, un honor que valoro profundamente. Posteriormente, obtuve el Premio Ardis en la categoría de accesorios por mi colección "Abisal".
Esta colección tiene un significado especial para mí, pues fusiona la identidad de la cultura otavaleña con elementos contemporáneos. Buscaba crear piezas que hablaran de nuestras raíces pero con un lenguaje actual. Es un orgullo saber que estas creaciones se encuentran ahora en diferentes partes del mundo gracias a los turistas que visitan mi galería.
Abriendo fronteras
Llevar mis diseños a escenarios internacionales ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi carrera. Participé con mis piezas en galerías en Washington durante el Festival La Cosecha en 2021. También he presentado mi trabajo en exposiciones en Canadá, Francia, Bruselas y Florida.
Cada una de estas experiencias me ha permitido no solo mostrar mi trabajo, sino también absorber nuevas influencias y perspectivas que luego se reflejan en mis diseños. Hay algo profundamente satisfactorio en saber que estoy llevando un pedacito de Ecuador al mundo a través de mis joyas.
SPONDYLUS JEWELRY & GALLERY


Adaptarse a los cambios
El camino empresarial no ha estado exento de dificultades. Lo que más me ha costado es adaptarme a cambios drásticos como la pandemia y diversas crisis económicas. Estas situaciones me han dado lecciones muy importantes para mi vida y mi negocio.
A pesar de los años de experiencia, siento que todavía tengo mucho que aprender, especialmente debido a la constante evolución tecnológica que nos obliga a nunca dejar de innovar.
El arte de la perseverancia
Crear mi marca propia de joyas ha sido un reto, poder cubrir y equilibrar todos mis roles como mujer, madre, hija y ama de casa sin descuidar ninguna área. Con la ayuda de Dios y el apoyo de las personas que me rodean, especialmente aquellas que han creído en mí, he encontrado un equilibrio. Ellos han sido una pieza fundamental para mi desarrollo personal y profesional.
Si pudiera compartir un mensaje con otras mujeres emprendedoras, les diría que crean en su visión, incluso cuando nadie más lo haga. Que cada obstáculo es una oportunidad para aprender y fortalecerse. Que se rodeen de personas que les aporten positivamente y que nunca olviden que el equilibrio entre la vida personal y profesional es esencial para un éxito verdadero y duradero. Y sobre todo, que no tengan miedo de poner su corazón en lo que hacen, porque esa pasión se refleja en cada producto o servicio que ofrecen.
Mirando al futuro
Continúo innovando en el mundo de la joyería ecuatoriana, fusionando nuestra rica tradición ancestral con diseños contemporáneos que capturan la esencia de nuestra identidad cultural. Mi galería, Spondylus Jewelry&Gallery, no es solo un espacio comercial sino un testimonio vivo de cómo la pasión, la perseverancia y la creatividad pueden transformar una afición infantil en un emprendimiento que trasciende fronteras.
Miro al futuro con optimismo y con proyectos que seguirán llevando el arte ecuatoriano de la joyería a nuevos horizontes. Cada pieza que creo es un nuevo capítulo en esta historia que comenzó cuando, siendo niña, me enamoré de los colores y texturas de las piedras preciosas.
--
Jhovanna Crespo es la fundadora y directora creativa de Spondylus Jewelry&Gallery, una galería de joyas ubicada en Cuenca, Ecuador. Fusiona la tradición joyera ecuatoriana con diseños contemporáneos utilizando piedras legítimas y materiales de alta calidad.